Renta variable y renta fija según tu edad
A medida que se acerca el momento de usar el dinero, conviene reducir el riesgo. La regla de la edad traduce esa idea en un reparto simple: renta variable = base − edad y el resto en renta fija. Es un punto de partida, no una verdad absoluta.
Cuando definas tus aportaciones, puedes proyectar el crecimiento con la calculadora de interés compuesto.
Aviso: guía orientativa. No es asesoramiento financiero.